¿Voy a perder mi casa o mi coche si me acojo a la Ley de Segunda Oportunidad?
“¿Voy a perder mi casa si me acojo a la Ley de Segunda Oportunidad?”. Esta es, probablemente, la pregunta más repetida en las primeras consultas. La respuesta depende de varios factores, pero en muchos casos es posible conservar la vivienda habitual o, al menos, controlar mejor el escenario.
Hipoteca y valor de la vivienda
El análisis comienza comprobando el valor real de la vivienda y el capital pendiente de la hipoteca. No es lo mismo una casa con mucha carga hipotecaria que otra prácticamente pagada. La estrategia será distinta en cada caso: mantener la vivienda, negociar con la entidad, o estudiar otras alternativas.
El vehículo y la actividad profesional
El coche puede ser un bien necesario para la actividad (por ejemplo, autónomos que necesitan desplazarse) o un elemento prescindible. En los procedimientos de Segunda Oportunidad se valora esta circunstancia, así como el valor de mercado del vehículo y las cargas que tenga.
El objetivo es siempre equilibrar la protección del deudor y de su familia con los derechos de los acreedores, buscando soluciones realistas que permitan seguir adelante con la vida diaria.